lunes, 10 de enero de 2011

Planes Perfectos capitulo 1



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Sipnosis: En ese preciso momento mis lentes de sol. Enfocaron una camioneta negra con dos guardaespaldas y una Bandera norteamericana a un extremo de ella. El chico que salió de ella era realmente hermoso, tenía unos ojos realmente hermosos. Y me sonreía. tendria que volverme a encontrar con él.


Cosas del destino

Mi mente divagaba mientras conducía hacia la fiesta de mis padres, mis labios se veían de un color rojo intenso y el vestido me quedaba muy ajustado para mi gusto. Todavía veía esa sonrisa reluciente, Esos ojos color verde. “Dios que me pasa con ese hombre que extraño”
Acelere aun más el coche al oír que mi móvil sonaba.
-Aló. Rose-
-Tu madre está, que arde de rabia amiga, espero que vengas cerca.-
-Estoy allí en unos minutos.- dije cerrando el móvil. Mi madre me estaba colmando la paciencia desde cuando yo importaba en esa familia.
Subí la velocidad de mi auto, hasta el punto que no veía la carretera.
-Bienvenida, Señorita Swam.- dijo Sam el chico de seguridad. Le arroje mis llaves paraqué guardara mi coche.
Entre a la enorme estancia donde solían recibir a sus amigos, ahora estaba llena de mesas de bufetes “todo lo que puedan comer” quizá me arrepentiría de estar aquí.
-Señorita Swam.-  musito sue asustada.
-que sucede.- ella me agarro el brazo y me llevo en la puerta trasera.
-Su madre la disculpo y dijo que se estaba arreglando, no puedo dejar que un invitado la vea entrar por la puerta principal.- 
-Ella te dijo que entrara por la trasera.- murmure algo molesta ya que ella le había hecho creer a  la sociedad algo que yo no era.  
-Señorita su madre me despedirá si no acata sus reglas.- no podía ensañarme con sue tenía dos hijos que sacar adelante.
-Está bien Sue, dile que estoy aquí. - odiaba seguir el juego del engaño, sue  salió por la puerta para encontrar a mi madre quien oí llamar la atención al público y presentarme. Todos aplaudieron con alegría.  “Maldición”
Las cara que me recibieron eran de hipocresía pura, algunas personas sabían por mi propia cuenta que no era lo que realmente aparentaba, los Gemelos Vulturi sonrieron maliciosamente, sabia exactamente que Alec le atraía desde hace mucho tiempo y Jane simplemente era una cínica y envidiosa.
-Isabella cariño tevés radiante- murmuro Alec a mi oído. Jane levanto su perfecta ceja con una sonrisa  descarada.
-Querida, tenía tiempo de no oír hablar de Tí,  terminaste con ese músico... Ohh ¿cómo se llamaba? ¿Franco?- quería mortificarme, sabía el nombre de mi ex novio. Porque ella estaba enamorada de él primeramente.
-Bueno descubrimos que no éramos compatibles, pero te digo un secreto. El sexo lo hacía encantadoramente bien.- a Alex se le escapo una sonrisa, mientras su hermana se volvió completamente roja de la rabia. Como disfrutaba restregárselo en la cara.  Tome una copa de vino que había en las charolas de plata cuando mi padre llego por detrás de mí. Tomándome el brazo.
-Isabella, ven conmigo. Te quiero presentar a unos invitados que te quieren conocer. “Quiero que te comportes. Como una mujer adulta”- murmuro mientras me arrastraba hacia la recepción. 
Caminamos como padre e hija cualquier persona podría jurar que nuestra relación era  unida. Un grupo hombres se encontraban tomando whisky en un lugar apartado.
-Buenos días estos señorita Swam, murmuraron todos. Sus ojos eran lujuriosos y sus sonrisas coquetas.
-Isabella Swam. Ellos son mis socios minoritarios.
-Jacob Black-. Respondió con una sonrisa hermosa.
-Aro Vulturi.- murmuro sonriente.
-Mike Newton.- dijo tomando mi mano y dándome un beso en la mejía.
Mi padre miro para todos lados buscando a alguien cuando dijo:
-Perdona a Edward, es nuevo en la empresa quizá debe estar charlando con una jovencita.- dijo Mike quien observo que mi padre lo buscaba.
-Sera en otra ocasión que lo veras.-
-Bueno pues bienvenida a las Empresas Swam. - tendió su mano Jacob Black quien no me había quitado la mirada de encima
-La nueva administradora será de confianza y excelente trabajadora.- murmuro Jasper Hale. Sentía rabia en ese momento que lo único que pude articular fue que deseaba ir al baño a retocar mi maquillaje.
Las lagrimas se salían de mis ojos a mares, Mi padre hacia siempre esto sin consultarme, siempre decidía por mí. Ente al tocador y se encontraba mi madre arreglando su maquillaje.
-Porque lloras Isabella, dijo sin interés alguno.
- Tu sabias lo que hizo mi padre verdad. - ella me sonrió y dijo:
-De que hablas Isabella.
-De trabajar en la empresa Swam.- ella me miro sin importancia alguna y volvió a retocar su cara.
-Bueno que quieres que haga el si sabe de todos los amoríos que has dejado en esa empresa donde te encontrabas.-
-Bueno pues no aceptare ese empleo que me brindan ya basta con lo suficiente que viva aquí.-
-No me importa lo que hagas, sabes si por mi fueras vivieras en otro lugar Isabella pero mientras no te cases tendrás que seguir aquí, Dios que pensarían nuestras amistades tu viviendo en unión libre.-
-MALDITA SEA MADRE, SOLO QUIERO QUE ME DEJEN ENPAZ.-
-baja la voz jovencita. No quiero escándalos en mi casa.- dijo. Saliendo del  tocador.
Yo tenía los ojos hinchados mis mejías sonrojadas. Trate de sentirme lo mejor que pude para dar mi mejor cara este show acabaría luego. Tome un vaso de agua con unas pastillas para la migraña y me retoque el maquillaje para que nadie se enterara de lo sucedido. Mi padre quería manipularme a su antojo pero yo podía jugar su mismo juego. Sonreí  a mi misma sabía lo que tenía que hacer.
Los invitados de la fiesta se iban despidiendo, la noche había caído dejando las estrellas al descubierto. En el jardín había una sombra de un hombre que se encontraba  contemplando la hermosura de la luna. Me dirigí hacia el jardín podría ser Alec o alguien que  hubiera perdido la noción del tiempo.
-Disculpe señor.- murmure tocando el hombre. El hombre se dio la vuelta para mirarme era el mismo hombre con el que me había tropezado en la tarde.
-Si señorita que desea.- murmuro. Podía reconocer esa voz con ese perfecto acento norteamericano.
-Ya…es…muy…..-  mis labios solo soltaban incoherencias. No hubo contestación de su parte. Simplemente se movió de la oscuridad entrando a la casa. Mis pies no me respondían seguían trabados al suelo.
No puede ser.- murmure, mientras lo buscaba en el mar de personas que se despedían de mi madre.
 -Sabes, ¿dónde está mi padre?- pregunte a mi  madre quien no dejaba de sonreír.
- te estaba buscando hace un minuto, creo que entro al estudio con sus socios.- que haría lo interrumpiría solo para preguntar por el chico desconocido. Toque indecisa la puerta del estudio.
-Puedo pasar.- murmure nerviosamente.  No oía contestación alguna hasta que la puerta se abrió.
-Adelante Isabella.- cerré la puerta a mis espaldas los chicos quienes se habían presentado estaban sentados en un sillón gigante de cuero mientras observe que había alguien más con ellos y era el chico norteamericano.
-Oh. Disculpa hija él es, Edward Cullen.- dijo presentándolo. El interpelado se paro y me ofreció la mano.
-Es un honor, señorita Swam.- sentí una corriente eléctrica atravesar mi brazo mientras mis ojos se conectaban a los de él. Sucedía algo extraño para mí. 
-Claro que ya conocías al hijo de Aro Alec Vulturi.- dijo sonriéndole a Aro.
-Sí, padre. Gusto de verte Alec.- dijo formalmente.
-Te ves hermosa Isabella.- dijo con una sonrisa.
-Isabella toma asiento. Estábamos hablando sobre los balances de este mes. Y que tú serias la encargada de poner a Edward al tanto de todos los movimientos de la empresa. - mire nuevamente a Edward quien estaba distraído.
La reunión fue corta solo hablaron de unos informes que le entregaría a Edward cada mes y sobre los trabajos que desempeñaría en ese lugar. Mientras cada vez que podía miraba a Edward Cullen que al parecer era el único que no notaba mi presencia.

Hoy sería el día en que Edward Cullen me miraría y nunca dejaría de mirarme, quedaría flechado por mí.  Busque la minifalda más atrevida y profesional que tenía en mi arsenal de conquista. 
-Buenos días madre.- murmure al verla admirada con mi atuendo.
-Isabella, adonde te diriges con esa vestimenta.
- Sabes, yo si tengo un trabajo. Ella llamo al chofer para que me llevara.
- No te preocupes madre, yo me iré en mi coche. Ella no hablo mientras me dirigía hacia fuera.
Las cuencas de los ojos del jardinero casi se caen, pensé que podría cortarse un dedo con las enormes tijeras que tenía en sus manos.
-Buu…e...Nos...Días. Señorita Swam.-  sonreí ante lo que provocaba ante Paul.  
Saque mi coche y lo conducía lo más rápido que me permitía para llegar a tiempo, no había lugar donde estacionar así que opte por la última opción.  “Parqueo para Discapacitados” además mi padre era el accionista de esta empresa.
-Hola Buenos días Isabella, que bueno que hallaras parqueo para tu coche.- dijo frunciendo el seño. Demetri era hermoso y el sexo con él había sido excitante pero hoy no era su día de suerte.
-sí, ahora fuera de mi camino.- 
-Que paso nena, hoy te miras muy sexi. Si quieres estrenamos los nuevos baños de la empresa.- murmuro en mi oído.  No me había superado, Seguía en el pasado.
-Me gustaría, pero lo nuestro fue hace seis años y como que no eres ya de mi agrado en la cama. ¡Sabes, te falta potencia!
Se marcho indignado del parqueo mientras yo me imaginaba mi nueva oficina no pensaba trabajar y menos para mis padre. Pero ese hombre me volteaba el tapete por completo.
-Buenos días señorita.- murmuro la recepcionista.
-Buenos días Sandi, ya llego él señor Cullen.-
-Si señorita Swam, la anuncio.
-No, yo me anunciare sola. - pase a la oficina. Cuando abrí la puerta Edward Cullen estaba sentado frente a la ventana.
-No oí que la anunciara Señorita Swam. Murmuro en un acento norteamericano que me volvía loca.
-Lo siento señor Cullen, pero no necesito invitación para estar en mí empresa.
El se volteo y tenia gafas de sol. ¡Acaso nunca se las quitaba!
-Señorita Swam, está en lo correcto. Pero no olvide que yo también accionista de la empresas Swam.  Y usted tiene que respetar.
Por primera vez me sentí abrumada él había sido otra persona, no con la persona que me había topado y amable.   Me di la vuelta quería salir de allí. Mis mejillas me ardían y no iba a llorar en su presencia.
-Ohh... Señorita me entrega los balances lo más antes posible.   Salí de la oficina sin decir ninguna palabra.  Me dirigí a los baños.  Y como había dicho Demetri estaban re decorados, pero que importaba si en ellos había tenido mis experiencias sexuales con él. Recordé cuando me besaba, me tocaba, y me imagine esos ojos verdes en lugar de los cafés penetrantes de Demetri. Me empecé a tocar el cuello y imaginaba los roces de Edward sus labios rosando mi cuello sus caricias.
-Ups, quieres prenderme antes de tiempo.- murmuro Alec abriendo la puerta de los baños. Me baje la falda quería quitar el deseo que anhelaba mi cuerpo. Mientras Alec me deseaba con la mirada me empezó a tocar y terminamos metidos en el baño.
-Como había deseado este momento.- murmuro a mi oído excitado
- Yo también Edward.- murmure en su mejía. El se paralizó y se rio.
- Un momento Is ¿Me estas usando? Caí con los pies en la tierra él no era Edward Cullen era Alec Vulturi.
-Bésame. Y cállate- murmure.  El me obedeció cuando oí  que alguien se aclaraba la garganta.
-Señorita Isabella es usted.- Oh.. Dios mío es Edward Cullen. Y es un ademan que se callara a Alec y nos levantamos de un tirón. Me acomode la falda y me arreglé el sujetador.
-Señor Cullen, que sucede.- dije asustada y algo apenada.  El se quito las gafas y las coloco a un lado de su saco.
-Dígale al Señor Alec que salga necesito hablar con él. Mis mejías ardieron  de la pena.
-Sí que quieres. Murmuro Alec abotonándose los pantalones. Él lo miro realmente furioso quizá no le había entregado un balance o simplemente yo me había equivocado con él.
-Necesito hablar contigo. Dijo mirándome enfurecido al irse. Alec pasó directamente a su oficina.
-Señorita, Después hablaremos. Dijo poniéndose sus gafas.  Ocultando esos bellos ojos verdes
Ya casi había terminado los balances y tenía miedo de ir a su oficina. Pero era ahora o nunca.
-Señorita, permítame la tengo que anunciar sino el señor Cullen me despide.  Espere a que me anunciara era un arrogante.
-Señor Cullen, la señorita Swam está Aquí.-
-Déjala pasar. Y no me pases llamadas de ninguna otra persona. hasta que terminemos de hablar.
-Sí señor, como usted diga.-  el estaba sentado en su silla del escritorio y sus ojos me expesionaron por primera vez,  Y me sentí desnuda ante su mirada.
- Aquí están los balances Señor Cullen, Me puedo ir.-
-No espere un momento Señorita, necesitamos hablar del espectáculo.-  no iba a agachar la cabeza por vergonzosa que fuera.
-Sabe sus gemidos se escucharon desde el pasillo de los baños.- murmuro entre dientes.
El se levanto y se acerco a mí con altivez.
-Cuanto Valdría una noche con usted Señorita Swam.- murmuro a mi oído con deseo.   Me sentí insultada.
-Lo siento pero no estoy a la venta.-
-Umm… creí que sí. Y a mí me lo harías gratis.
-Señor, creo que me está insultado.- dije en un hilo de voz
Me agarro de la cintura y me atrajo hacia él. Su pecho pegado a mis senos. Había anhelado este contacto desde que lo conocí, pero este hombre no era al que yo había visto mediante esos ojos hermosos.  Empezó a tocar mis piernas y a besar mi cuello con tal violencia que mi cuerpo ardía en llamas.  Cuando pensé en que me haría suya me soltó.
-lo siento, pero no puedo hacerle esto, búsquese otro cliente por ahora.- dijo dirigiendo hacia las carpetas de su escritorio.
-Puede Retirarse. - murmuro.  Mis planes cambiaban pero no habían caprichos que no se me cumplieran si él guerra quería, guerra tendría.
El día era agotador el señor Cullen no me dirigió la palabra en dos días, ¿estaría apenado? O solo disgustado.
-Señorita Swam, el Señor Alec Vulturi está aquí.
- Déjalo pasar Caroline.- 
-Vaya Amor tengo días sin verte, Quieres repetir el momento.- dijo levantando una ceja.
-Umm… déjame pensar… NO.-
- Tú te lo pierdes.- murmuro.  El se iba cuando se me ocurrió una idea.
-Oye Alec, Cual fue el castigo del Señor Cullen.-  se toco la barbilla y me sonrió pícaramente.
-¿Que me das a cambio?-  idiota
Bueno eso de pende de la información.
-. Ok escucha. El me reclamo por hacerte el amor en  los baños. Y me dijo que no quería verme cerca de ti  o me moriría. 
-Solo eso.- murmure
-Claro y ahora que hacemos.
-Lárgate, no tengo tiempo.  Acuérdate me debes una y me la cobrare mas tarde.
- Los balances ya están listos, puedes ir a dejárselos al señor Cullen.-  murmure desde la línea a mí secretaria.
Quería castigarlo con mi silencio y mi ausencia completa.
Cuando iba a llamar a Ángela a su trabajo me llamo por el parlante mi secretaria.
-Señorita el señor Cullen no quiso recibirme nada quiere hablar con usted acerca de ello.
Fase uno completa
-Ok, no te preocupes.- le dije y me dirigí hacia el transmisor de su secretaria.
- No es necesario, ya la espera. Murmuro Sandi
El estaba realmente hermoso que me dejo sin aire su traje era negro su pelo despeinado se veía sedoso y salvaje sus ojos verdes me miraban detenidamente.
-Buenos días Señorita Swam. Tome asiento-
-No señor Cullen tengo pendientes que hacer. Aquí están sus balances me tengo que retirar. El levanto una ceja con curiosidad pregunto:
-Adonde se dirige, si se puede saber.
-a una cita con mis amigas - murmure él se debatió en si hacerlo o no hasta que dijo:
-Permítame disculparme, por mi comportamiento es que no me gusto su forma de actuar con Alec.-
- No se preocupe usted tenía razón ya no volveré a comportarme como una zorra.- el abrió los ojos con asombro y bajo su cabeza.
-Umm... Señorita desasearía acompañarme a una cena esta noche.- murmuro sin emoción en su voz. No esperaba eso.
-Discúlpeme quiero  consultar con mi agenda, haber si tengo con mis clientes.- el tomo un leve sonrosado en sus mejías y yo me reí.
- es una broma señor Cullen, Claro que iré con usted.-  el me miro ansioso bueno hasta entonces.
-Discúlpeme  ¿a qué horas seria su cena?
- Ohh... Discúlpeme de nuevo, seria las 7:00 pasare a esa hora a su casa.  Salí de su oficina mi plan perfecto estaba funcionando.  Quería gritarle al mundo  SALGO CON EDWARD CULLEN ESTA NOCHE.

HOY ME DECIDI A PUBLICARLO ES QUE ME MORIA XD POR HACERLO ASI QUE ME DICEN CHICAS QUE OPINAN?¿ BESOS NOS LEEMOS AL RATO

4 comentarios:

Silvia Farro dijo...

oommmggg! me encanta esta historia.!!

Elmi dijo...

Me encanta, soy nueva en tu blog pero a nivel personal creo que tienes muchisisisimo talento, solo faltaría retocar algunas cositas en la redacción. Pero en si la trama y los personajes etsna excelentes... espero el siguiente...

beatriz dijo...

hola soy nueva en tu bloq y te tengo que decir que me encato y que quiero saber el final

Kimberly Cullen dijo...

yo si hubiera gritado que tenia una cita con Edward Cullen espero ansiosa el desenlace de esa cita

 
Plantilla creada por laeulalia basada en la minima de blogger.